Hace poco estaba deseando Feliz Navidad y Prospero año nuevo 2007, estaba contenta y feliz en estas fechas, escuchando las canciones de navidad, y como la felicidad no es duradera, venga las malas noticias, entre ellas el ahorcamiento de Sadam Husein, las bombas de ETA y la muerte de dos inocentes, pero para completar se anuncia El anteproyecto de Ley de Medidas de Impulso de la Sociedad de la Información (LISI) que ha abierto una guerra entre el Ejecutivo y los usuarios de Internet tanto particulares como empresas por el control del ciberespacio. Pensaba que la censura de Internet sólo se daba en los países donde se coarta la libertad de expresión como Cuba, Corea del Norte, R.P. de China, e Irán, pero resulta que también aquí en España se dará pronto con la excusa de las páginas de ‘phising’ o de consejos médicos no autorizados, además el Gobierno o las comunidades autónomas podrán cerrar paginas Web (de forma cautelar, es decir que primero te la cierran y luego tienes que recurrir en un proceso que puede durar años), descartando la reivindicación de prácticamente todos los sectores implicados en Internet de que se mantenga el criterio actual de que esta función recaiga exclusivamente sobre el estamento judicial.La pregunta es hasta donde llegan los límites de la libertad de expresión?, ¿Es lícito el control de los contenidos por parte de los gobiernos? ¿Dónde acaba la protección del ciudadano y comienza la caza de brujas? ¿Libertad de expresión sin límites? Salvo casos tan claros como (anorexia, terrorismo, pedofilia…). sobre el que el consenso es bastante amplio, ¿quién decide qué se debe y qué no se debe publicar en Internet? En definitiva, ¿dónde acaba el control y comienza la censura?
1 comentario:
Buf... Preguntas muy importantes. Y creo que todos podríamos llenar páginas y páginas sobre el tema sin llegar, desgraciadamente, a un acuerdo. Yo diría que en este tema volmemos a la famosa búsqueda de la línea fronteriza entre libertad y libertinaje. Creo que antes, desgraciadamente, descubriran la Atlántida. Pero valdria la pena intentarlo.
Recuerdos.
Publicar un comentario